EL AMOR PROPIO COMO AMOR A LOS DEMÁS Coincidiendo con Fromm, el amor antes que una relación, es un arte que hay que ir aprendiendo todos los días; es pues, aquella actitud que orienta y da significado humano a la relación amorosa. En este sentido, el aprendizaje del amor tenemos que construirlo, sobre todo porque aquel no viene siendo una realidad constitucional del hombre; una prueba de ello es que existen en este último tendencias que son contrarias al amor, como la envidia, los celos, la discriminación, la indiferencia, entre otros rasgos de la naturaleza humana que dificultan el amor a los demás. El amor de sí, es decir, el amor de cada uno de nosotros, nos debe al mismo tiempo posibilitar el tránsito al amor a los demás. Una primera posibilidad en esto es manifestar “amor al prójimo”, definido este término como la voluntad de querer el bien de las personas que nos rodean; sí, de los que están a un lado de ti, de mí, de todos nosotros. En esta faena moral, se trata de pone...
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Libertad Este estado define a quien no es esclavo, ni sujeto, ni impedido al deseo de otros de forma coercitiva. En otras palabras, lo que permite al hombre decidir si quiere hacer algo o no, lo hace libre, pero también responsable de sus actos. En caso de que no se cumpla esto último se estaría hablando de Libertinaje . Pues la libertad implica una clara opción por el bien, solo desde esta opción se estaría actuando desde la concepción de la Teología . La protección de la libertad interpersonal puede ser objeto de una investigación social y Política , mientras que el fundamento metafísico de la libertad interior es una cuestión psicológica y filosófica . Ambas formas de la libertad se unen en cada individuo como el interior y exterior de una malla de valores, juntos en una dinámica de compromiso y de lucha por el poder ; las sociedades que luchan por el poder en la definición de los valores de los individuos ...
El hombre como sujeto del deseo Dentro de las estructuras éticas y ontológicas del ser del hombre se encuentra principalmente el deseo, elemento constitutivo que nos hace seres humanos. Pero este adquiere diferentes significados según las distintas perspectivas teóricas desde las cuales se le aborda. El término se deriva del latín desidium, que significa deseo erótico. Desde el sentido común, el deseo tiende a ser identificado con el deseo sexual. En esta misma línea de interpretación, pero desde un enfoque científico, la concepción freudiana asocia al deseo con la libido, es decir, con el impulso sexual reprimido en el individuo, no susceptible de realización, precisamente por razones sociales, axiológicas y culturales. Sin embargo esta concepción resulta ser insuficiente para dar una explicación a la rica complejidad del fenómeno pues el hombre es sujeto del deseo de muchas cosas. En este sentido, se dice que el hombre es un ser con relación a sus posib...

A sus publicaciones le faltan títulos, saludos!
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